A través de la alimentación recibimos los principales nutrientes que requieren nuestros organismos para funcionar adecuadamente. Si en dicho proceso se incorporan las cantidades adecuadas de proteínas, vegetales, carbohidratos, minerales y vitaminas, aseguraremos el correcto mantenimiento de nuestros huesos, tejidos blandos, órganos y otras estructuras vitales. Adicionalmente, los alimentos nos aportan energía para llevar a cabo nuestras actividades del día a día.

Masticación

Para alimentarnos podemos necesitar masticar los alimentos sólidos grandes, creando porciones más pequeñas que puedan transcurrir con facilidad por los extremos superiores del sistema digestivo. Cuando trituramos la comida creamos lo que se conoce como bolo alimentario. Esta formación se realiza en los espacios internos de la boca y luego se traslada a la faringe para continuar con el proceso digestivo y de asimilación de sus componentes. 

En el proceso masticatorio intervienen al menos 3 huesos: maxilar superior, maxilar inferior y articulación temporomandibular, además de una gran cantidad de músculos y ligamentos. Sin embargo, no podemos olvidarnos ni dejar de mencionar a uno de los principales protagonistas en este contexto: nuestros dientes.

¿Qué son los dientes?

Nuestras piezas dentales son unos pequeños órganos de gran dureza que se cimientan en las porciones alveolares de la mandíbula y del maxilar. Sus cuerpos están conformados por partículas de fósforo y calcio, lo que les otorga su firmeza y resistencia. Estas son las primeras estructuras que participan en el proceso digestivo.

Dichos componentes anatómicos están formados por varias capas:

  • El esmalte: es la capa externa del diente y por tanto la más dura.
  • La dentina: una porción calcificada más blanda que el esmalte.
  • El cemento: estructura de fijación al hueso alveolar que se encuentra debajo de la encía.
  • La pulpa: un conjunto de vasos sanguíneos y tejidos blandos que nutren el diente.

Funciones de los dientes

En los mamíferos, los dientes cumplen la función primordial de masticar alimentos para cortarlos en porciones, machacar las piezas duras e intervenir en la formación del bolo alimentario. No obstante, en los seres humanos estas piezas garantizan dos funciones adicionales entre las que encontramos la articulación de sonidos y la apariencia estética.

En el contexto de la comunicación humana es importante emitir los sonidos correctos para asegurar que nuestros interlocutores entiendan exactamente lo que queremos decirles. En este particular, cabe destacar que los dientes participan en la pronunciación de algunos fonemas a través de la interacción con la lengua y/o labio inferior. Cuando faltan uno o más dientes puede complicarse la emisión de determinadas consonantes, pudiendo confundirse con otras.

Por otra parte, los elementos de nuestras dentaduras tienen una gran importancia en nuestra apariencia general, ya que los mismos se exponen ante terceros cuando sonreímos o hablamos. En consecuencia, si nuestros dientes mantienen sus formas, tonalidades y posiciones adecuadas, generamos un impacto positivo en nuestros conocidos. Por otro lado, si existen alteraciones en los aspectos antes indicados podremos generar percepciones negativas en terceros. La pérdida dentaria es probablemente la consecuencia más perjudicial desde el punto de vista estético.

Tipos de dentaduras

En los adultos existen un total de 32 dientes distribuidos en 2 arcadas y conteniendo cada una de ellas 16 dientes. Cuando se alcanza esta fase de desarrollo se cuenta con una dentadura definitiva y que contienen piezas dentales más fuertes y resistentes. Algunas personas pueden llegar a desarrollar dientes adicionales, los cuales se conocen como muelas del juicio o terceros molares.

Sin embargo, entre la niñez temprana y la fase previa a la pubertad, se desarrolla una dentadura temporal o de leche y que está conformada por dientes de menor dureza. En esta dentición proliferan un total de 20 piezas, ocupando un total de 10 en cada arcada.

Un aspecto que comparten ambos tipos de dentadura es que constan de varios grupos de dientes que se clasifican según sus formas, características de sus raíces y funciones dentro del proceso de masticado. Los nombres que se han asignado a los dientes están íntimamente relacionados con el rol que cumplen en el proceso masticatorio, así como la posición que ocupan.

A continuación, te detallamos los nombres de los dientes, en función de la clasificación arriba indicada, así como las características que los definen y otros elementos de interés sobre ellos para que puedas identificarlos rápidamente y con precisión.

Nombres de los dientes

Si atendemos a la forma y función de los dientes, contamos con 4 grandes grupos de dientes: incisivos, caninos, premolares y molares.

Incisivos:

Tanto las dentaduras definitivas como las temporales cuentan con un total de 8 dientes incisivos, que se distribuyen en razón de 4 piezas en la arcada superior y 4 en la arcada inferior. Los mismos se posicionan a ambos lados de la línea central de la cara en la zona anterior de cada encía. 

Su función por excelencia dentro del proceso de masticado, consiste en cortar porciones de comida en trozos más pequeños, de ahí que sus nombres provienen del término incisión. Esto se logra por sus formas de bordes afilados que se van engrosando hasta llegar a sus bases. Sus coronas tienen formas cónicas y solo poseen una raíz.

Existen 4 incisivos centrales y entre ellos constan:

  • El incisivo central superior izquierdo
  • El incisivo central superior derecho 
  • El incisivo central inferior izquierdo 
  • El incisivo central inferior derecho. 

Además, también están los 4 incisivos laterales denominados:

  • Incisivo lateral superior izquierdo
  • Incisivo lateral superior derecho
  • Incisivo lateral inferior izquierdo
  • Incisivo lateral inferior derecho.

Por regla general, los incisivos superiores son más grandes que los inferiores y resaltan sobre todo los dos incisivos centrales superiores, ya que son las piezas dentales más largas de toda la dentadura.

Caninos:

También conocidos popularmente como colmillos. Son las piezas dentales que se encuentran entre los dientes incisivos y los premolares. Tanto las denticiones permanentes como las temporales cuentan con un total de 4 dientes de este tipo, ubicándose 2 de ellos en el extremo inferior del maxilar y 2 en la mandíbula superior.

Estos dientes tienen formas puntiagudas y filosas, por lo que permiten desgarrar alimentos y resultan útiles a la hora de separar fibras de carnes animales, así como abrir las membranas de las frutas. Los caninos se fijan al hueso alveolar mediante una sola raíz por pieza dental.

Estos tipos de elementos dentarios, reciben los nombres de canino superior izquierdo, canino superior derecho, canino inferior izquierdo y canino inferior derecho.

Como detalle curioso de los caninos debemos reseñar que cuentan con las raíces más largas, lo que les permiten fijarse firmemente en las estructuras óseas de soporte.

Premolares:

En total existen 8 dientes de este tipo, disponiéndose 4 de ellos en la arcada superior y 4 en la inferior. Estos elementos dentarios se ubican entre los caninos y las muelas o molares. Las denticiones temporales carecen de esta categoría dentaria.

Sus formas son similares a las que poseen los molares, además de que cuentan con surcos en sus extremos que permiten machacar los alimentos. Sin embargo, los premolares son más pequeños que sus vecinos molares y cuentan con un total de 2 cúspides, mientras que las estructuras aledañas pueden tener 4 estructuras de este tipo.

Los nombres de los premolares son los siguientes: 

  • Primer premolar superior izquierdo
  • Primer premolar superior derecho
  • Primer premolar inferior izquierdo
  • Primer premolar inferior derecho 
  • Segundo premolar superior izquierdo
  • Segundo premolar superior derecho 
  • Segundo premolar inferior izquierdo 
  • Segundo premolar inferior derecho. 

Sus denominaciones ordinales provienen de su cercanía con respecto a los molares. Este tipo de dientes cuenta con una o dos raíces máximo.

Molares:

Son los 8 dientes que se encuentran en los extremos posteriores de las encías y están ubicados 4 en el maxilar y 4 en la mandíbula. En algunos casos pueden emerger de 2 a 4 molares adicionales que reciben el nombre popular de muelas del juicio. Estas muelas a menudo se relacionan con problemas de distribución dentaria por lo que habitualmente se suelen extirpar.

Sus coronas pueden constar de 4 o más cúspides y de 2 o más raíces, lo que garantiza su firmeza y estabilidad, sobre todo para casos en los que se debe triturar algunos alimentos duros.

Sus nombres se determinan por su posición con respecto a la parte anterior de la dentadura. En consecuencia, se denominan primeros molares a los que se encuentran próximos a los premolares, mientras que se denominan segundos molares, a los que se encuentran más distantes de aquellos. 

Sus nombres son: 

  • Primer molar superior izquierdo
  • Primer molar superior derecho
  • Primer molar inferior izquierdo
  • Primer molar inferior derecho
  • Segundo molar superior izquierdo
  • Segundo molar superior derecho
  • Segundo molar inferior izquierdo 
  • Segundo molar inferior derecho.

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