¿Sientes como una especie de bolita en tu mandíbula? Si tu respuesta fue sí entonces, puedes que estés padeciendo un granuloma. Este tipo de masa esférica se encuentra ubicada en la zona periapical, surge del tejido inflamado en respuesta a un estímulo peligroso de baja intensidad y es una medida por la que  nuestro organismo nos defiende ante agentes dañinos o algún tipo de variaciones que el sistema inmunológico ha sido incapaz de eliminar.

Si notas esto debes acudir a nuestra clínica. En Clínica Dental Maiquez te explicaremos paso a paso el procedimiento necesario para que te deshagas de una vez por todas de esa pequeña e incómoda molestia. ¡Vamos por ello!

¿Qué es un granuloma dental?

Un granuloma o quistes radiculares, son lesiones periapicales crónicas, que no son más que una ampliación del tejido granulomatoso en conjunto del ligamento periodontal en consecuencia de la muerte del nervio, la inflamación o una infección suave del tejido periapical. Se puede representar como una reacción defensiva que crea nuestro organismo ante agentes dañinos que por alguna extraña razón no se han podido eliminar.

Esto sucede a menudo cuando se presenta una infección bacteriana en la zona alrededor de la punta de la raíz del diente, como lesiones o abscesos. El granuloma de por sí posee gran capacidad de regeneración, es por ello que los odontólogos cuando realizan este tipo de tratamiento principalmente se centran en eliminar este problema sin que llegue a afectar al diente.

El desarrollo de este tejido de granulación provoca pérdida total del cemento y la dentina radicular. El efecto que causa este problema en la salud dental es nocivo porque estimula la acción de los osteoclastos causando destrucción ósea que se consigue verse a través de las radiografías.

¿Cuáles son sus causas?

La causa principal de un granuloma es una lesión sutil pero, de mucha importancia, ubicada en la zona periapical. Cabe destacar que las caries, fisuras, padecimiento periodontal o contusiones, con el paso del tiempo emiten bacterias y una gran cantidad de ellas pueden alcanzar la pulpa desplazándose por medio de los vasos sanguíneos del periodonto, ocasionándole a la pieza dental afectada una necrosis pulpar.

A su vez, esto último sucede por la acumulación de productos irritantes dentro de los canales radiculares y al tejido perirradicular, donde el tratamiento debe ser de inmediato porque si no puede evolucionar y se transformará en un proceso de pulpitis irreversible y una posterior necrosis pulpar. A continuación se muestra más a detalle lo antes mencionado:

  • Caries: la flora bacteriana emitida por la boca se nutre de esas sustancias dulces que quedan como restos de nuestra ingesta de comida, convirtiéndolas en ácidos y estos, carcomen el esmalte dental hasta llegar al centro de la pieza afectada, creando infecciones que pueden llegar hasta la parte inferior de la raíz dental.
  • Necrosis pulpar: es el resultado final de una inflamación aguda y crónica, en el cual comienza a crearse en la zona más coronal del tejido pulpar y que se extiende hasta la pulpa radicular, ocasionando la muerte del nervio del diente.
  • Pulpitis irreversible: sucede cuando el tejido que se encuentra dentro del diente que sujeta al nervio muestra un daño que no tiene solución. Se caracteriza por dolor intenso y cualquier pieza dental puede verse afectada. Generalmente ocurre como un resultado directo de la caries dental, hendiduras en la pieza o un traumatismo.
  • Padecimiento periodontal: si las bacterias que se encuentran en la boca se expanden en exceso induce a que nuestras encías se retraigan y dejen descubierta la raíz. Si esto no se soluciona a tiempo puede provocar pérdida total de la pieza dental y contribuir a la formación de abscesos.
  • Accidentes y golpes fuertes: si un accidente consiguiera ocasionar el rompimiento de una pieza dental podría generar pequeñas grietas, las cuales ayudarían a la formación de bacterias y estas podrían llegar al centro y raíz del diente.

Sin embargo, algunas veces estos granulomas no muestran sintomatologías, lo que significa que su diagnóstico casi siempre ocurre por un descubrimiento casual después de efectuar cierto tipo de placa o radiografía. No obstante, cuando si se presentan los síntomas más usuales que acompañan este problema son:

  • Dolor rígido en el diente.
  • Desagrado al masticar o al realizar presión en el diente.
  • Sensibilidad del diente al sentir calor o frío.
  • Sabor agrio en la boca.
  • Hinchazón en forma de masa esférica en la base del diente afectado.
  • Elevación de temperatura e inflamación de los ganglios en el cuello.
  • Molestia en todo el cuerpo.

¿Cuál es el tratamiento de un Granuloma?

La persona que atiende este tipo de problema siempre buscará la mejor solución, como la eliminación de la infección sin afectar la salud del diente. Por lo general, el tratamiento puede ser de dos tipos:

  • Médico o convencional: el odontólogo recetará el uso de antibióticos para luchar contra la infección, como también recomendará el uso de colutorios especiales que desinfectan la región afectada, controlando el dolor, la fiebre y moldeando la reparación de los tejidos.
  • Quirúrgico: en casos extremos, o cuando el tratamiento convencional no genera resultados, se procede a realizar apicectomía, operación en la que se remueven las partes afectadas del diente y en la zona apical en conjunto con el granuloma. Cabe destacar que la mayor parte de la raíz y de la superficie dental se conservan en su sitio, mientras se espera que la cavidad resultante se termine de cerrar. A su vez, este procedimiento está indicado en dientes con procesos periapicales, siempre que se den las siguientes circunstancias:

– El fracaso del procedimiento radicular.

– En dientes con dilaceraciones que hagan inaccesible el ápice radicular.

– En dientes que muestran falsos conductos.

– En dientes cuyos conductos se han fracturado y alojado un instrumento de endodoncia.

– En dientes portadores de pívots, jacket-crowns u otras obstrucciones que impidan la extracción de las mismas.

Cabe destacar que, es recomendable antes de proceder a la realización de una apicectomía, se debe realizar un examen radiográfico preoperatorio. Dicho estudio arroja información sobre algunos puntos importantes como:

  • El proceso periapical: se tiene que considerar la clase, extensión del proceso, las relaciones con las fosas nasales, con los otros dientes y con los orificios óseos. Esto se realiza para identificar la clase de lesión que hallaremos después de perforar el hueso.
  • El estado de la raíz: esto se realiza para saber si el diente tiene caries y en caso de ser positivo. Generalmente puede que haya acabado con grandes partes de la raíz.
  • Procedimiento conservador como endodoncia o rehabilitación de la pieza dental.
  • Eliminación de la pieza dental afectada: es el peor de los casos cuando desafortunadamente, no es viable salvar la pieza dental, de modo que la única solución es extraerla.

¿Cuáles son los posibles tipos de granulomas dentales?

Para establecer este tipo de diagnóstico es esencial hacer un examen intrabucal y obtener información detallada de la localización y tamaño de la lesión, implantación, área, consistencia y otros puntos como: el estado de salud periodontal y bucal. Entre los distintos diagnósticos sobre los granulomas lo que más se asemeja a esta patología sería:

  • Lesión periférica de células gigantes: corresponde a una lesión exofítica que es encontrada exclusivamente en el tejido gingival, producida por una obstrucción excesiva en los tejidos.
  • Fibroma periférico osificante: es un nódulo gingival sólido en una hiperplasia reactiva del tejido conjuntivo que tiene áreas de tejido óseo. Está ubicado sobre el tejido gingival y muestra un componente mínimo de tejido vascular.
  • Fibroma periférico: es una hiperplasia focal compuesta esencialmente por colágeno y en ocasiones muestra un infiltrado de células inflamatorias crónicas. Esta lesión representa un granuloma piogénico maduro en el que el tejido de granulación ha sido sustituido primariamente por colágeno.
  • Lesiones vasculares como el Hemangioma: lesión del desarrollo que incluye numerosas neoplasias vasculares, hamartomas y partes mal formadas que aparecen, de manera predominante, desde el nacimiento o poco después.
  • Sarcoma de Kaposi: es considerablemente raro en ausencia de infección por Virus de Inmunodeficiencia Humana. Estas heridas evolucionan a partir de una etapa macular de coloración amoratada a una configuración nodular de color rojo, azul o morado y se encuentran típicamente en paladar y en extremidades inferiores en hombres de edad avanzada.
  • Tumores metastásicos: aun cuando dichos tumores sean poco usuales en la zona oral, la encía adherida es una de las más dañadas luego de la lengua.

Algunas prevenciones importantes

Para prevenir la formación de granulomas simplemente debes seguir estos pasos:

  1. La higiene bucodental es la clave. Tener unos dientes sanos y limpios nos ayudarán a evitar la propagación de cualquier tipo de enfermedades.
  2. Cepíllate los dientes, dos y tres veces al día, sin olvidarte de la lengua,  o después de cada comida.
  3. Uso del hilo dental, culmina tu rutina de cepillado utilizando el hilo dental y un colutorio o enjuague bucal como complemento.

Si en algún momento presentas algún tipo de granulomas, no te alarmes y acude inmediatamente con nuestros especialistas. En Clínica Dental en Madrid Maiquez estamos capacitados para atender este y cualquier tipo de problemas de la salud bucodental.

¡Si tienes alguna duda, no dudes en visitarnos!

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