¿Qué son las encías?

Nuestras encías son las porciones de tejido blando de color rosa o rojo claro que recubren los huesos alveolares de la mandíbula y el maxilar superior, y abarcan una porción de las piezas dentales. Ellas se unen a los labios superiores e inferiores a través de los frenillos y se disponen próximos al paladar duro y a la zona sublingual.

Su función primordial es la de proteger la raíz de los dientes y mantenerlos en la posición que deben ocupar, según la función que cumplen en la masticación. Además, se ha identificado que estas estructuras cumplen un rol muy importante en la absorción de la fuerza aplicada a la hora de masticar, por lo que ayuda a que la misma no se transfiera directamente a los huesos que recubre, protegiendo su integridad por más tiempo.

Muchas personas prestan gran atención al cepillado dental, como parte de las medidas que debemos llevar a cabo para preservar nuestra salud oral. Sin embargo, hay ocasiones en las que no se atiende a la relevancia de mantener una correcta higiene de dichas formaciones carnosas, por lo que puede verse afectada severamente su forma y apariencia visual, así como su función de resguardo óseo y dental.

Una de las alteraciones más frecuentes que pueden afectar tanto la estética como la funcionalidad de ese tipo de tejido bucal, es lo que se conoce como retraimiento de encías o retracción gingival.

Es posible que tú o alguien cercano a ti padezcáis de esa condición, pero a la vez es probable que no conozcáis la causa o las implicaciones que esto puede causar. Pensando en tu salud bucal a continuación te contamos los detalles que debes conocer, así como las alternativas con las que cuentas para disminuir su impacto negativo.

¿Qué son las encías retraídas?

La retracción gingival está caracterizada como una afección que compromete la salud y estética, tanto del tejido blando como de las piezas dentales y las estructuras óseas que les sirven de soporte. Esta afección se evidencia a través de la pérdida de tejido de las encías. Cuando esto ocurre pueden quedar expuestos el cuello y las raíces de los dientes.

Si dichas porciones dentales pierden la protección que les aportan estos tejidos, puede ocurrir que algunas bacterias u otros microorganismos nocivos afecten a los elementos de sujeción de los dientes al hueso alveolar, degradando su esmalte y dentina. Cuando este proceso se materializa podría derivar en el aflojamiento de dientes o incluso, que se desprendan. En ocasiones los daños llegan al hueso de la mandíbula generando efectos muy perjudiciales para la salud general del afectado.

¿Cuáles son las causas de las encías retraídas?

Entre las diferentes causas encontramos:

  • Déficit de higiene

La principal causa de las encías retraídas es, sin lugar a dudas, una escasa o inadecuada higiene oral. Esto se debe a que a través del cepillado dental y la limpieza interproximal se elimina gran parte de los patógenos que proliferan en la placa dental.

En consecuencia, si estas medidas no se cumplen con la regularidad requerida o se ignoran los parámetros recomendados para su buena ejecución, es posible que las bacterias creen cúmulos sólidos conocidos como sarro. El sarro se reconoce como la principal causa de la inflamación y afectación del tejido gingival.

Dependiendo de la proliferación de dicha formación bacteriana y el daño que produzca sobre las estructuras adyacentes podemos estar ante la presencia de gingivitis o periodontitis. Siendo esta última la que puede afectar más severamente el hueso de la mandíbula o del maxilar superior. Sin embargo, ambas condiciones pueden generar la retracción del tejido blando que las recubre.

  • Cepillado agresivo

Como se ha comentado antes, el retraimiento de encías puede darse aun cuando se cumplan con los hábitos higiénicos recomendados de forma periódica. No obstante, en este caso la causa del daño gingival se relaciona con la aplicación de una fuerza excesiva a la hora de cepillarnos.

Si bien muchos odontólogos recomiendan limpiar el área de las encías utilizando los cepillos dentales tradicionales, ejercer una presión superior a la requerida puede generar que las cerdas u otras partes del cepillo puedan generar pequeñas laceraciones o hacer retroceder el tejido gingival. En este sentido se recomienda realizar el proceso de higiene de encías con suma delicadeza sin presionar el cepillo contra las caras externas de los dientes o el tejido blando.

  • Traumatismos en el área

En ocasiones los daños en las encías pueden generarse de modo fortuito, como producto de traumatismos tales como golpes en el área bucal. Este tipo de golpes pueden generar pérdida del tejido y la exposición de las raíces dentarias.

No obstante, algunos dispositivos de uso estético entre los que encontramos los piercings en lengua o labios, pueden propiciar la recesión gingival. El tabaco de mascar puede generar el mismo efecto negativo sobre dichas estructuras.

  • Edad

Existen varios estudios que apuntan a que la edad del individuo puede incidir en el grado de retraimiento de encías. Sobre este punto se ha indicado que con el paso del tiempo dichos tejidos blandos bucales suelen debilitarse, generando un retroceso de la membrana gingival la cual puede desplazarse 1 milímetro o más haciendo que los dientes se vean más largos.

Este debilitamiento puede empezar a generarse a partir de los 30 años de edad y agravarse significativamente en el período de la tercera edad.

Síntomas de la recesión gingival

Los signos de esta afección resultan muy evidentes cuando se puede apreciar a simple vista el cuello de las piezas dentales. Sin embargo, a veces solo el odontólogo especializado puede determinar el retroceso gingival cuando no es muy significativo. Los síntomas más comunes son:

  • Hipersensibilidad y/o dolor dental al ingerir alimentos o bebidas muy frías o calientes.
  • Los dientes se perciben más alargados.
  • Proliferación de caries dentales en las raíces de dientes.
  • Presencia de infecciones en las encías.
  • Inflamación y enrojecimiento gingival.

¿Cuál es el tratamiento para las encías retraídas?

En primer lugar, es oportuno indicar que el daño que causa el retraimiento de encías es irreversible, pues este tipo de tejidos no cuenta con la capacidad de regenerarse para recuperar la extensión total con la que contaba en un principio.

Sin embargo, ello no quiere decir que no puedan aplicarse medidas para mejorar la estética gingival y resguardar los dientes de potenciales daños. Al contrario, existen varios procedimientos que pueden llevarse a cabo tanto para disminuir los síntomas asociados a este tipo de afecciones, como para restaurar el funcionamiento y la apariencia del área:

  • Fases previas

Si la causa que subyace a este tipo de procesos se circunscribe a la presencia de enfermedades en encías como gingivitis o periodontitis, primero deberán eliminarse las infecciones que pueden haberse generado sobre el tejido.

En este sentido, pueden emplearse técnicas de raspado profesional a través de las cuales se busca eliminar los cúmulos de sarro que se pueden encontrar en los dientes o debajo de las encías. Por otra parte, podría ser necesario emplear antibióticos tópicos u orales para controlar la proliferación de microorganismos dañinos.

En caso de que la periodontitis haya destruido una o más porciones del hueso alveolar, resultará necesario realizar injertos óseos naturales o de membranas artificiales para recuperar la forma y poder realizar las intervenciones subsiguientes que se necesiten.

  • Alisado radicular

Este procedimiento es muy similar al raspado profesional, pero a diferencia de este tiene por objeto eliminar el sarro incrustado específicamente en la porción de la raíz de los dientes. Con esto se busca obtener superficies lisas, homogéneas y pulidas, así como disminuir o eliminar la inflamación del tejido gingival.

Para la realización de este tipo de procedimientos se emplean equipos odontológicos especializados, así como anestesia local para evitar la presencia de dolor.

  • Cirugía de injerto gingival

Esta suele ser la opción más utilizada para restaurar tanto la apariencia como la funcionalidad de las encías. En este contexto, se requerirá de una intervención quirúrgica en la que se removerá parte del tejido del paladar o de otras partes de la boca y se injertará en los espacios en los que se haya generado la retracción.

Esta intervención es muy sencilla y cuenta con períodos de recuperación muy cortos, en función de las capacidades de cicatrización y curación de este tipo de membranas.

¡Visita la Clínica Maiquez y olvídate de los problemas bucodentales!

En Clínica Maiquez queremos ser los garantes de tu salud oral. Por ello te ofrecemos los mejores tratamientos para optimizar la funcionalidad y estética, tanto de tus encías, como de los demás elementos bucodentales. Nuestros expertos cuentan con la capacitación académica necesaria y una extendida experiencia práctica para resolver todos los problemas que puedas presentar. Además, ponemos a tu disposición los equipos más modernos y efectivos para el diagnóstico de afecciones y su superación.

¡Visítanos y recupera tu sonrisa! ¿A qué esperas?

Leave a Reply