El dolor de muelas es uno de los problemas más comunes dentro de la población mundial. Sus síntomas son muy molestos, y si no se trata a tiempo puede ser muy difícil superar esta situación.

En este artículo conocerás todos los detalles relacionados con este dolor tan incómodo. Conocerás por qué se origina y cómo combatirlo eficazmente. ¡Empecemos!

¿Qué es un dolor de muela?

Si en algún momento has sufrido de dolor de muela sabes que no es agradable y genera mucho malestar. Si se presenta en las noches, el dolor te impide conciliar el sueño.

Las muelas contienen vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas que le dan vitalidad al diente. Por ello, cuando tenemos un dolor de muela es producto de la inflamación de la pulpa del diente y a esto se le llama pulpitis.

Esta pulpa dentaria rellena la zona central del diente y está rodeada por el esmalte.

¿Sabías que el esmalte se considera el material más duro del cuerpo de los vertebrados? ¡Un dato interesante que queríamos compartir con vosotros!

Causas 

Las causas más frecuentes del dolor de muelas son:

– Caries Dental

La principal causa del dolor de muelas es la caries dental. Esta inicia cuando los residuos de alimentos retenidos en la boca se fermentan debido a la acción de los microorganismos que viven en la cavidad bucal, originándose sustancias ácidas. Estas sustancias ácidas atacan y destruyen el esmalte.

En una segunda etapa que ya es dolorosa, microbios de la flora bucal atacan y destruyen el marfil hasta llegar a la pulpa. La pulpa es una región sumamente sensible, ya que contiene abundantes nervios. En una tercera fase se puede formar un absceso purulento.

– Pulpitis

Pulpitis dental es la inflamación de la pulpa dental. Esto puede ser por diferentes causas siendo la más común producto de las caries. La pulpitis dental puede ser reversible o irreversible.

Se considera reversible cuando después de realizar la evaluación clínica, radiografías y otras pruebas el odontólogo es capaz de eliminar la caries y restaura la pieza. De ser así el dolor desaparecerá casi de inmediato. Casi siempre esto sucede en la fase inicial.

 Es irreversible cuando el daño es bastante extenso. La única forma de eliminar el dolor es con tratamiento de conducto que su función es eliminar la pulpa o extraer la pieza dental.

– Abscesos periapicales

Es una acumulación localizada de pus en la raíz de la pieza dental. El absceso es consecuencia de la defensa local del cuerpo contra las bacterias que lo han invadido.

El absceso suele esparcirse desde la raíz a través del hueso. El dolor que produce es muy intenso y aumenta al morder. En algunos casos el cuadro se agrava llegando a los tejidos blandos (celulitis) provocando inflamación en la mandíbula, en la boca o en la zona de la mejilla.

Por ello, el especialista debe evitar que esta infección se agrave a tal magnitud que afecte las vías respiratorias, ocasionando en algunos casos la muerte.

El odontólogo debe drenarla pus. Esto se hace a través de una cirugía bucal para extraer el diente o realizar tratamiento de conducto radicular, además de aplicar antibiótico.

– Traumatismos

Recibir un golpe en una muela también puede ser doloroso ocasionando múltiples consecuencias que pueden dañar el diente. Una fractura grave puede causar la exposición de los nervios dentales a pesar de encontrarse a un nivel profundo. De hecho, son muy comunes las consultas odontológicas por traumatismos dentales.

Es importante la atención inmediata para que puedan tener un buen pronóstico y no perder la pieza dental.

Las más frecuentes son por caídas y traumatismos como consecuencia de actividades deportivas.

– Cuando sale la muela del juicio

Cuando una muela del juicio no puede salir presiona el tejido de la encía hasta que logra salir, a esto se le llama pericoronitis. Esta fuerza que ejerce la muela para poder salir produce mucho dolor.

En algunos casos se queda literalmente clavado en la encía o en el hueso, ya que no tiene espacio para salir. Este movimiento produce inclinación o desplazamiento en el resto de los dientes lo cual es muy común.

En algunos casos sale parcialmente, lo que tiene como consecuencia que en ese lugar queden residuos de comida. Se produce placa en el tejido blando ocasionando inflamación, sensibilidad en las encías y olor desagradable en la boca.

¿Qué debemos hacer ante el dolor de muelas?

  • Si tienes un dolor de muela es importante que no te automediques.
  • La solución no es un antibiótico o un analgésico para calmar el dolor, solo son parte de la solución.
  • Debes visitar a un dentista que son los expertos en la materia y saben como solucionar el problema de raíz.
  • La mayoría de las veces evitarán que pierdas tu pieza dental.
  • Recuerda que tus dientes tienen un papel importante en la pronunciación principalmente de las consonantes llamadas dentales d y la z. Además de la función de presionar los alimentos y la masticación.

¿Qué puedes hacer para disminuir el dolor de muelas?

  • Tu odontólogo te indicará analgésicos y desinflamatorios para aliviar el dolor.
  • Colocar compresas frías en tu cara disminuirán el dolor.
  • Enjuagues orales con agua con sal.
  • Cambia tus hábitos nutricionales. No consumas alimentos fríos o calientes, ya que la muela está muy sensible, porque posiblemente los nervios están expuestos.

Recuerda que no es una solución definitiva. Debes acudir a tu odontólogo para que realice un estudio periodontal y así suministrar un tratamiento adecuado y definitivo.

Tratamientos para el dolor de muelas

  • Dolor por caries: Eliminación de la caries y colocar el empaste dental.
  • Dolor por fractura o mal estado del empaste: Se retira la obturación y se coloca uno nuevo.
  • Caries muy profunda: Si ha afectado la pulpa dental en la mayoría de los casos se debe realizar un tratamiento de conducto.
  • Dolor por enfermedad periodontal: Lo ideal es visitar al periodoncista, es posible que aplique tratamiento con antibiótico.
  • La exodoncia o extracción dental solo se aplica en casos extremos.

Higiene Dental para evitar el dolor de muelas

Para evitar sufrir dolor de muelas debemos mejorar nuestra higiene dental. La higiene de los dientes consiste en su cepillado diario, preferentemente después de las comidas. El cepillado también sirve como masaje para las encías y las mantiene en buen estado.

Es conveniente visitar al odontólogo 1 vez al año como mínimo, para que trate las posibles caries dentarias desde su inicio. Es importante que el odontólogo te realice una limpieza dental que evite la formación de sarro dentario.

Utiliza hilo dental 1 vez al día o de 2 a 3 veces por semana. Te ayudará a que elimines la placa, residuos de alimentos que se alojan en la encía y entre los dientes. Es importante que utilices el hilo dental, ya que hay lugares donde no puede llegar el cepillo.

Complementa tu higiene bucal, con el uso de un buen enjuague. Úsalo después del cepillado, eliminarás la placa aparte de brindarte un aliento agradable y fresco. Consulta con tu odontólogo sobre el tipo de enjuague más recomendado.

La forma correcta de hacerlo es no diluirlo en agua, puesto que pierde su eficacia, a menos que en las instrucciones del producto así lo indique.

Haz buches con tu enjuague bucal de 30 segundos a 1 minuto de duración Si sigues todos estos consejos evitas el mal aliento, así como la aparición de enfermedades periodontales y caries.

Esperamos que esta guía sobre el dolor de muelas te ayude a aclarar tus dudas si presentas algunos de estos síntomas. Recuerda mantener una buena higiene dental.

¡Ponte en contacto con nuestra clínica dental en Madrid si tienes alguna duda sobre tu salud bucal!

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