Nuestras encías cumplen una función primordial de proteger las raíces de nuestros dientes y huesos maxilares ante microorganismos que pudieran generar daños significativos en sus estructuras y funcionalidades. Mientras las condiciones de higiene oral sean las adecuadas y protejamos estos tejidos bucales blandos ante traumatismos, deberíamos disfrutar de la protección que ellas garantizan.

Sin embargo, tal como ocurre con otras estructuras de nuestras cavidades bucales o incluso en los demás órganos de nuestros cuerpos, las encías pueden verse afectadas tanto por factores externos como por afecciones locales o sistémicas, lo que lleva a que se alteren sus apariencias y mermen sus condiciones funcionales. 

En este sentido, existen condiciones tan graves como la periodontitis que generan perjuicios sobre las referidas porciones carnosas, además de poner en peligro la estabilidad y sujeción de los dientes al hueso alveolar haciendo que estos se aflojen y caigan. Si esta enfermedad no se trata a tiempo puede producir la destrucción del hueso del maxilar y/o la mandíbula y afectar a otros tejidos cercanos.

En ocasiones, algunos pacientes pueden confundir la enfermedad periodontal con una afección bastante común que también genera la inflamación de un área bien delimitada de la encía. Esta condición, que causa la proliferación de protuberancias similares a los sacos o colgajos periodontales, ha recibido la denominación de absceso dental. A pesar de que comparten muchos aspectos comunes, sus alcances y tratamientos son distintos.

Si deseas saber más sobre los abscesos dentales, sus características, signos, sus efectos sobre tu salud y medidas terapéuticas practicables, te invitamos a leer hasta el final pues podrás conseguir mucha información valiosa sobre esta alteración.

¿Qué es el absceso dental?

Los abscesos dentales se producen con la inflamación de una porción claramente delimitada del tejido gingival, como producto de la formación de cúmulos de pus en las áreas cercanas a las raíces de los dientes. Dichas formaciones purulentas se consolidan a través de la existencia de una infección producida por bacterias u otros microorganismos nocivos.

Existen dos tipos de abscesos en función de su ubicación:

  • Los de tipo periapical: afectan el extremo más profundo de la raíz dental, en su límite alveolar. 
  • Los abscesos periodontales: surgen en la encía al lado de la raíz dental. 

Ambos comparten orígenes bacterianos pero suelen ser producidos de formas distintas.

Tal como ocurre con otros tipos de infecciones, los abscesos pueden llegar a comprometer tejidos circundantes si no se llevan a cabo las medidas pertinentes para eliminarlos lo más pronto posible. Si se deja que la enfermedad se extienda puede destruir la estructura del diente, afectar las estructuras óseas, comprometer otros tejidos blandos de la zona, acceder al torrente sanguíneo e incluso producir infecciones en el cerebro, pulmones, corazón y otros órganos importantes. 

¿Cuáles son los síntomas del absceso dental?

A pesar de que los abscesos generan efectos visuales similares a los producidos por la periodontitis, existen otros signos que les son específicos. En este sentido, te recordamos que la información aquí reseñada solo tiene carácter referencial, por lo que no pretende sustituir el diagnóstico realizado por los profesionales en el cuidado de la salud oral. 

Si tienes dudas o sospechas sobre la presencia de esta o cualquier otra alteración que afecte tu cavidad bucal, te invitamos a acudir a consulta con odontólogos profesionales debidamente acreditados para ejercer sus funciones. Estos podrán identificar la presencia de afecciones, además de proponerte los tratamientos más adecuados para garantizar tu bienestar.

Una vez aclarado lo anterior, te indicamos cuáles son los síntomas más comunes relacionados con los abscesos dentales:

  • Inflamación gingival con límites claramente definidos y con una forma similar a un grano.
  • Halitosis o mal aliento que ha surgido a partir de la aparición de la protuberancia.
  • Presencia de fiebre, así como el malestar general que se asocia a ella. 
  • También puede causar dolor articular.
  • Aumento de la sensibilidad dental: pudiendo llegar a generar dolor al momento de consumir alimentos o bebidas frías y calientes.
  • Sabor amargo o metálico en la boca.
  • En algunos casos puede constatarse la inflamación de los ganglios linfáticos.
  • Dolor asociado a la masticación de alimentos.
  • Inflamación de las mejillas u otras partes de la cara.

¿Cuáles son las causas del absceso dental?

Como se ha descrito más arriba, la causa que da origen a los abscesos dentales es la presencia de infecciones bacterianas. Sin embargo, esta puede afectar nuestras encías a través de diversos medios. A continuación, te contamos cuáles son los más comunes:

  • Caries dental:

Las caries dentales son de lejos, la afección más común que suele afectar la salud oral de nuestros pacientes. Estas producen cavidades más o menos profundas que pueden llegar a presentarse sobre las caras externas de los dientes y si no se tratan a tiempo podrían llegar a la parte más profunda de la pieza. Las mismas se producen por la existencia de bacterias nocivas en la boca y pueden alterar la estructura dental significativamente, llegando a producir fracturas en los casos más severos.

En muchas ocasiones, esta infección puede abrirse paso hasta las raíces de los dientes e incluso afectar la porción del hueso alveolar en las que estas se cimientan, causando los cúmulos de pus relacionados con los abscesos periapicales. Las caries también pueden causar la destrucción de la pulpa dental por lo que deberán llevarse a cabo procedimientos de extracción del núcleo de la pieza.

  • Traumatismos:

En ocasiones, algunos traumatismos pueden afectar tanto los dientes de los pacientes como a sus encías. Cuando esto ocurre, puede propiciarse la diseminación de microorganismos dañinos en el tejido gingival, en los dientes o en las estructuras óseas de soporte dentario.

Esta suele ser la causa más común tras los abscesos que afectan las porciones de las encías próximas a las raíces dentales, pero también pueden relacionarse con los de tipo periapical. 

¿Cuál es el mejor tratamiento?

Antes de hacer referencia a las medidas diseñadas para hacer frente a la presencia de abscesos dentales, queremos puntualizar sobre la importancia de la prevención como medio para evitar que surjan esta y otras enfermedades que afectan tu salud oral. 

  • Correcta higiene bucodental:

En consecuencia, te recomendamos asesorarte sobre las técnicas adecuadas de higiene bucodental, así como practicarlas con la frecuencia que sugieren los especialistas en las disciplinas relacionadas. Esto te permitirá prevenir la proliferación de esas formaciones purulentas en las encías y las caries dentales. 

En este sentido, resulta favorable complementar el cepillado de dientes con la limpieza de las áreas interdentales y las limpiezas dentales profesionales.

  • Consumo de antibióticos:

Cuando la infección que ha producido el absceso se ha extendido más allá de sus límites, afectando las estructuras próximas, podría resultar necesario el suministro de antibióticos por vía oral. Con esto se detendrá la propagación de la afectación, evitando que se generen daños importantes.

  • Drenar el absceso:

La solución más común para este tipo de problemas consiste en realizar una pequeña incisión sobre el tejido gingival que ha resultado afectado, lo que causará que la formación drene el pus. Posteriormente, deberá enjuagarse el área con una solución salina para eliminar la infección.

  • Medidas complementarias:

Cuando surge un absceso dental, debe tratarse el origen de la afectación y no solo sus consecuencias. En tal sentido, si existen caries que han producido un daño importante en la pulpa dental deberá realizarse un tratamiento de conducto. Este proceso tendrá por objeto remover el tejido afectado, así como rellenar el espacio con sustancias permanentes. Con esto se preservará el diente en su posición natural.

No obstante, cuando el daño producido por la caries es muy significativo se optará por la remoción de la pieza dental desde su raíz. Posteriormente podrán ejercerse acciones para suplir la pérdida dentaria, a través de elementos protésicos tales como las coronas artificiales o los puentes, entre otros. 

Queremos verte sonreír con confianza y seguridad

En la Clínica Maiquez te ofrecemos las mejores opciones para prevenir o tratar las enfermedades o alteraciones, que puedan impedirte disfrutar de un nivel óptimo de salud bucodental y alteren la apariencia de tu dentadura. 

Nuestros odontólogos y especialistas de áreas relacionadas cuentan con la experiencia y la formación requerida para llevar a cabo los tratamientos más efectivos que garanticen los mejores resultados. En nuestras alternativas terapéuticas intervienen los equipos tecnológicos de última generación y el instrumental sanitario más adecuado para tu caso particular.

Te invitamos a conocer nuestras cómodas y amplias instalaciones en las cuales te aseguramos el confort que mereces. Sabemos que valoras tu salud oral, así que contáctanos y disfruta de todos los tratamientos que tenemos para ti.

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